miércoles, 29 de septiembre de 2010

Educación Física vs. Ciencia del Karate Do

El hecho que la Educación Física no encuentre un lugar dentro del conjunto de saberes llamados Ciencia, poco influye en la característica científica del Karate Do (ver: La Categoría Científica de las Artes de Combate”, Pablo Eduardo Scurzi, Tesis de Grado, Facultad de Motricidad Humana y Deporte UAI, 2008).

En principio, la EF como tal tiene una historia reciente, que con mucho alcanza los comienzos de los años treinta (a no ser que creamos que un grupo de griegos que levantaban piedras y luego ganaban violentos rituales dedicados a sus dioses, hacían EF); en tanto que el To-te se practica en Okinawa desde 1600 (siendo muy ortodoxos) bajo un método sistematizado.

Por otro lado, si bien la EF se nutre de varias Ciencias, solo se queda en eso, pues no existen en ella leyes propias que la rijan exclusivamente ni la puedan presentar como tal, fuera de varias sutilezas y no menos adaptaciones de las leyes de las ciencias biológicas, mecánicas o de las ciencias de la educación.

En este sentido la EF apenas es un conjunto de criterios que se cumplen y comprueban en otros ámbitos, de los cuales algunos se utilizan para la enseñanza de la motricidad primaria, y luego, en el mejor de los casos, se adaptan para el deporte de iniciación. Queda claro que, con lo de “deporte de iniciación” me refiero a la primaria del deporte, único ámbito de injerencia de la EF, ya que a decir verdad, este conjunto de saberes está tan lejos del alto rendimiento como el alto rendimiento lo está de la salud.

Sin intención de profundizar demasiado, de las tres características requeridas por un saber para ser considerado ciencia, la EF solo cumple uno: el objeto. El lenguaje no es propio y el método se encuentra ausente, al menos hasta donde se ve.

Por otro lado el Karate Do tiene una nutrida historia, un desarrollo, leyes propias que lo rigen (método), lenguaje, método, evolución y ha transitado, como tantas otras ciencias actuales (sino todas), la leyenda, la mística, el pragmatismo (al menos desde el punto de vista de Peirce, Dewey, James y Bain) y ahora el saber científico.

En el ambiente del Karate Do, es fácil llegar a un acuerdo sobre los puntos que menciono en mi Tesis de Grado (obra citada), pues todo lo expuesto es bien conocido. Yo solo recabé la información, la interpreté y deduje lo enunciado, no fue inventado ni requiere de prueba, está allí, ¡es!, apenas lo he enumero ordenadamente de acuerdo a observaciones.

Cuidado!, no digo que la mera práctica del karate hará de aquel que lo practique un científico, como no es médico aquel que sana a través de la imposición de manos, ya sea vía Reiki o “cristianismos a la deriva” varios, ni mucho menos el que recomienda tomarse una aspirina. La consagración de la Ciencia del Karate Do será, como señalo en el marco referencial del trabajo de marras, solo para aquellos que estén dispuestos a practicarlas y estudiarlas “…con un profundo sentido de búsqueda y de criterio abierto… dispuestos a poner a prueba sus opiniones personales a través de fundamentos plausibles de corroboración.”

Esto implica claramente que no cualquier “cabeza e`tuperware” podrá acceder a esto sin antes dedicarle un considerable tiempo a la capacitación, al estudio, al debate, a aceptar la falibilidad o como diría Popper, la “falsación” de su accionar.

Por último en el escrito, no solo se aplica la fundamentación de las ideas del amigo Karl Popper: problema, intentos de solución y eliminación, sino que, se cumple con los 10 preceptos de Hempel.

  1. Explicar es responder a la pregunta ¿por qué?
  2. La explicación consta de un explanandum y un explanans, que es necesario distinguir de los términos explicandum y explicans, los cuales se reservan para el ámbito de la explicación de significado y análisis.
  3. El explanandum es un enunciado que describe el fenómeno a explicar (es una descripción y no el fenómeno mismo).
  4. El explanans consta de al menos dos conjuntos de enunciados utilizados con el propósito de dilucidar el fenómeno:
  5. El fenómeno en proceso de explicación será explicado demostrando que se produjo de acuerdo con las leyes generales y en virtud de las condiciones antecedentes especificadas. Así, la pregunta ¿por qué sucede el fenómeno? se transforma en la pregunta ¿de acuerdo con qué leyes generales y cuáles condiciones antecedentes se produce el fenómeno?
  6. La explicación también puede formularse respecto a leyes generales. Es decir, la explicación de una regularidad general puede subsumirse dentro de otra regularidad más inclusiva. Dicho de otra manera, las leyes generales son cubrientes, ya que pueden subsumir otras leyes o un conjunto de hechos.
  7. Requisito Lógico-Empírico de la Explicación.
  8. Explicación y Predicción. El mismo análisis formal (incluidos los cuatros requisitos) se aplica a la explicación y a la predicción.
  9. Explicación Pre-Científica y Explicación Incompleta. La explicación pre-científica carece de fuerza predictiva, puesto que el explanans no suministra leyes explícitas por medio de las cuales poder realizar la predicción, ni establece, de manera adecuada, las condiciones antecedentes que serían necesarias para este propósito. La explicación incompleta puede considerarse como un índice de correlación positiva entre las condiciones antecedentes y el tipo de fenómeno que se va a explicar y como guía de la dirección que deberán tomar las investigaciones ulteriores con el propósito de completar dicha explicación.
  10. Explicación Causal. Si E describe un hecho, puede decirse que las circunstancias antecedentes señaladas en C1, C2... Ck "causan" en conjunto aquel hecho, en el sentido de que existen ciertas regularidades empíricas expresadas por L1, L2... Lr, las cuales implican que toda vez que ocurran condiciones del tipo indicado por C1, C2... Ck, tendrá lugar un hecho del tipo descrito en E. De acuerdo a lo indicado tenemos que: una explicación causal completa se convierte en una adecuada predicción.

La tesis de Hempel plantea que los principios de la explicación generados en la física son también aplicables a las ciencias sociales y de cumplirse estos pasos, estaríamos en presencia de una “demostración”; ¿falseable?, si desde ya, pero esto mismo es aquello que la acerca aún más al terreno científico.

Dentro de este paradigma y atendiendo a que distintas ciencias toman al estudio de la "relación" como el punto inicial de ciertas explicaciones acerca de la "realidad" que hasta ayer no podían ser falseables, vemos que hoy los fenómenos relacionales nos permiten observar ciertas cuestiones desde otro contexto. Evidentemente las relaciones humanas no pueden quedar fuera del modelo.

Quizás, si quienes intentan definir la característica científica de la EF, comenzarán por tomar como objeto de estudio a la interacción humana frente a los procesos fisiológicos involucrados y no la diferenciación disciplinaria o al estancamiento del límite entre quien observa y el observado, lograrían “arrimar el bochín” a la identificación de la EF como saber científico. Quizás no, y habrá que conformarse en considerarla solo una “disciplina multidisciplinaria”.

Espero nadie malentienda la vehemencia con la que defiendo mi planteo. Mi Tesis es un trabajo de investigación exploratoria, y se salvaguarda con fundamentos férreos y conocimiento del caso, no ataca a la EF, solo propone el nacimiento de un nuevo saber científico vinculado al Karate Do al que llamo Bushidología.

Soy un realista convicto y confeso, que no siente empacho en afirmar que con la ciencia se alcanza la única forma de conocimiento objetivo que vale la pena considerar seriamente y que está muy lejos de ser esa sencilla “construcción social” que plantean los del grupo de Edimburgo.

Acepto por otro lado, que es bueno avivar el debate, suscitar la crítica, denunciar los abusos y desenmascarar los fraudes, pero nunca desde la base de condenas inapelables, sino desde la modestia que permite escuchar las críticas adversas.

Lic. Pablo Eduardo Scurzi

http://www.akkka.com.ar/akkka/akkka80works.html

martes, 28 de septiembre de 2010

Ciclo de Conferencias FKBA

Puntos a destacar de la conferencia sobre Didáctica y Metodología que la FKBA ofreció para sus afiliados en City Bell el 26 de Septiembre del 2010. La Federación del Karate de Buenos Aires entregó material bibliográfico a todos los representantes y jefes de escuelas presentes.

Estas líneas solo representan algunos de los puntos tratados.
Apunte Clínica Didáctica 2010

En niño desarrolla habilidades que con el tiempo tiende a

  • Mecanizarlas
  • Combinarlas
  • Modificarlas

Todos los deportes se nutren del desarrollo de las habilidades físicas básicas o FORMAS BÁSICAS de MOVIMIENTO:


ü Andar

ü Correr

ü Saltar

ü Lanzar

ü Patear

ü Golpear

ü Caer

ü Derribar

ü Girar

ü Equilibrio

ü Balancearse


La Iniciación deportiva en los niños debe cumplir TRES criterios

1. Adaptación

2. Estimulación (no entrenamiento)

3. Rendimiento Pedagógico (no rendimiento deportivo)

Para una planificación objetiva conviene tener en cuenta dos Objetivos Específicos:

Direccional:

§ Psicológicos (Imitación, Identificación, Interiorización)

§ Físicos (desarrollo de las fases sensibles)

Operacional:

§ Físicos (área perceptivo motora y orgánico funcional)

§ Social (inicio al área socioafectiva)

§ Técnico


Estrategias Pedagógicas

6 a 7 años

Se observa:

o Rápido progreso aprendizaje motor

o Reacción a tiempo a estímulos visuales y acústicos

o Buena noción del ritmo

o Equilibrio desparejo

o Poca orientación en el espacio

o Poca perseverancia a los esfuerzos

o Poca persistencia en la concentración

Para estas edades una clase de 40 minutos es suficiente.

Debemos realizar un examen visual para establecer calidad de sus apoyos y posible desviaciones de la columna (pie plano, pie valgo (), pie varo )(, escoliosis, etc.).

A esta edad demuestran interés por los resultados de sus acciones y los estímulos positivos que devienen del logro. El docente debe tener claro que el objetivo de la enseñanza NO ES lograr resultados inmediatos y menos que cada propuesta motriz alcance el éxito. El objetivo se alcanza en la medida que el niño se adapta a las nuevas situaciones propuestas y adquiere la experiencia motriz necesaria para ir regulando sus movimientos. Conviene adoptar alguna estrategia lúdica basada en el desarrollo de las FORMAS BÁSICAS de MOVIMIENTO. Actividades como:

o Saltar la soga y jugar al elástico

o La rayuela

o Circuitos de obstáculos

o Carrera de animales

o Mancha

o Competencia de equilibrio (sobre un pie, un pie y una mano, saltar y caer sobre dos pies, etc.)

Todos los juegos se pueden adaptar para contener algunas técnicas básicas de Karate Do.

Tengamos en cuenta que en sus juegos el niño pretende

ü Demostrar sus habilidades

ü Medirse

ü Hacerse valer

Es decir: afirmarse socialmente en su entorno.

8 a 9 años

Es el inicio de la etapa de la Máxima Eficiencia del desarrollo motor. Los niños ingresan a una etapa de exploración que solo se satisface con el descubrimiento mismo.

Las habilidades y destrezas motoras que logre asimilar, marcarán para siempre su estilo personal.

En este período el niño requiere:

v Variedad y calidad de estímulos

v Buenos modelos a imitar

v Desafíos a superar (solo y en equipo)

v Disciplina

Las fases sensibles del desarrollo de sus capacidades físicas indican:

Crecimiento sostenido para la flexibilidad, coordinación, el equilibrio, la fuerza, el ritmo y la velocidad.

Respuesta despareja para la resistencia aeróbica y la orientación. Esto no implica el abandono de los trabajos aeróbicos y de orientación.

Se recomiendan dos metodologías de enseñanza de tipo conductista:

· “de imitación”

· “ejemplo de trabajo”

Para el comienzo y cuerpo principal de la clase. Para el final es útil el uso del método “tareas de movimiento” (¿quién puede...? ¿quién es capaz de…?) de neto carácter CONSTRUCTIVISTA.

Recomendamos planificar juegos de tipo FUNDAMENTADOR para esta etapa. Por ejemplo: “punto al hombro”, “tira y empuja”, “tocar la espalda”, “buscar la pelota”.

No debemos abandonar los juegos que fomenten el desarrollo de las Formas Básicas de Movimiento, pero debido al desarrollo de sus CC podemos doblar la apuesta con propuestas como: “vuelta al palo”, “el Puente”, “arrastrar al soldado”, inicio al “Enbu”.

10 a 12 años

A esta edad comienzan a preguntarse qué y cuánto son capaces de hacer. La matriz propia del Karate Do puede enseñarles que “son capaces de cualquier cosa si se lo proponen y son disciplinados”.

La increíble capacidad de adaptación que evidencian en esta etapa puede confundirnos: no son adultos chiquitos, aún están experimentando cambios y a una tasa muy elevada.

Sus habilidades físicas están desplazadas de sus Capacidades de Dirección:

· Voluntad

· Autocontrol

· Fuerza de decisión

· Valor

· Perseverancia

· Concentración

· Persistencia en la concentración

Por esto consideramos prematura su incorporación al Shiai competitivo y a las presiones que esto implica.

Sin embargo este camino puede ser allanado a través de la iniciación a la competencia en KATA y en ENBU.

El juego APLICATIVO es una buena propuesta como mecanismo de iniciación al combate reglado. Por ejemplo:

o Tang Gan Ho

o Kakie

o Contra la pared

o Siguiendo al líder

o Libre creación de coreografías de combate en parejas, es decir ENBU


Lic. Pablo Eduardo Scurzi

sábado, 8 de mayo de 2010

No moleste... dios no EXISTE!!!

"La investigación honesta es absolutamente imposible en el ámbito de cualquier iglesia, ... si uno cree que la iglesia está en lo correcto no investiga, y si cree que está errada, la iglesia lo investiga a uno"
Robert Ingersoll, Individuality, 1873

El Hombre siempre ha sentido atracción por la curiosa idea de atribuirle todo tipo de responsabilidades a los dioses.

Esto era independiente de la versión divina elegida. Ya sea unitaria, doble, triple o de a miles, desde el mismo momento en que racionalizó el miedo y se entendió solo frente a un universo complejo y peligroso, prefirió inventar entidades místicas a asumir su existencia perecedera.

Todas las culturas se aprovecharon de estos trazos de esquizofrenia colectiva (que fueron y siguen siendo bastante útiles a los intereses eclesiásticos), para crecer parados sobre el terror que generaba la idea de un dios omnipresente, cruel y vengativo. Sin embargo algunas de estas civilizaciones exitosas no necesitaron establecer tamaños niveles de dependencia teológica y se contentaron con darle a sus deidades funciones semejantes a las que hoy les asignamos a… por ejemplo… los meteorólogos.

Estas culturas sobrevivieron perfectamente varios miles de años, sin más.

Nuestra sociedad industrial nació y se desarrolló sobre las bases de una de las mitologías más crueles, absurdas y contradictorias a las que el hombre echo mano para justificar su evidente falta de intensión de “hacerse cargo” o en todo caso de su “autista” deseo de que “se haga cargo el otro”. Me refiero a la mitología judeo-critiana.

Al igual que en tantas otras, en nombre de esta verdadera patología de la inteligencia humana, se cometieron masacres, vejaciones, censuras, crímenes que aún hoy después de más de 2000 años desde aquel fantástico cuento de “me embarazó un áurea”, seguimos pagando todos.

La única diferencia de esta teología con las anteriores, (y es justo que lo digamos), es que a ésta la sufrimos Nosotros. Nosotros para quienes dios es apenas un monosílabo de cierto éxito en el último millón de años. Nosotros que creemos en la 2º Ley de la Termodinámica en tanto no aparezca alguien que la de por tierra. Nosotros que en el Siglo XXI vemos lo poco que han hecho los dioses por nuestras vidas y que, en definitiva, lo hemos hecho todo, inclusive darle entidad a los mismísimos dioses.

Nosotros asumimos nuestras responsabilidades. Incluso aquellas que tienen el mal tino de terminar con nosotros. Nosotros cumplimos con el compromiso de dejar la casa mejor que como nos la dejaron. Nosotros soñamos la inmortalidad, no como un premio a futuro por portarnos según cánones circunstanciales, sino como el derecho ganado por haber dejado algo valioso para los otros. Nosotros hacemos. Y si dicha acción genera diálogo, dialogamos. Y si por el contrario atrae el debate, debatimos. Pero siempre fundamentamos y en ausencia absoluta de patéticas “máquinas de humo súper poderosas”.

Por otro lado (…ya que insiste), fundamentar la inexistencia de dioses es mucho más fácil que presuponer su omnipresencia, solo hay que evitar frases ridículas como: “los caminos del señor son misteriosos”, o “dios solo habla en silencio” o cualquiera de esas barbaridades que reducen el librepensamiento a una celda obtusa.

Bastaría para esto, citar los “dragones en el Placard” de Carl Sagan o la categórica certeza de Robert G. Ingersoll.

Quizás hacer notar aquí las incoherencias bíblicas no sería tan mala idea, (muchos religiosos y conquistadores se encargaron en su momento de evidenciar las de los Mayas, Aztecas, Incas, Griegos, Egipcios, Hindúes, etc.). Pero en el terreno de exponer inconsistencias bíblicas, Mat Groening nos trae la delantera y por eso lo admiramos tanto.

Sin embargo, preferimos la simpleza de Bertrand Russell y su enorme “piedra”, factura de un dios que ni siquiera puede con ella.

Pero no; hoy probaremos otro camino.

No estamos atacando al creyente. Él no es el problema. Adoptamos y compartimos las palabras de Tanzin Gyatza: -“Tanto el creyente como el no creyente son humanos. Debemos tenernos un gran respeto mutuo.”- El problema son quienes sacan un rédito de quienes necesitan creer, intentando a toda costa de vivir del estado o de nosotros mismos.

Para demostrar la inexistencia de dioses, les proponemos poner en marcha todos aquellos aspectos que los hombres de la religión han dejado para más tarde. Hoy distinguiremos: el Libre Pensamiento, la Igualdad entre los Hombres, la Ética, el Medio Ambiente, la Música, el Arte, las Ciencias y por supuesto el Karatedo y el Kobudo, como un camino posible a la eternidad, sea lo que fuere eso signifique.

Como podrá observar usted mismo en estas páginas, dios no hace nada. Todo lo hacemos Nosotros. Con trabajo y pasión.

Deje sus deidades para el ámbito de su casa. No golpee mi puerta con figurines del “Atalaya” ni sature mis medianoches con la rentable “Bossa Nova Cristiana”, no se cuele en los actos públicos con su sudorosa sotana negra y su sospechosa actitud de acariciador de niños. Pero mucho menos escriba a mi correo para mostrarse ofendido porque yo no estoy dispuesto a andar por la vida lamiendo sirios.

Así que no insista. Todos esos atributos que usted no encuentra en si mismo, no los guarda ningún dios. Entonces busque mejor o acepte su incompetencia, después de todo, todos tenemos derecho a fallar en algo.

Mientras tanto creo que va a tener que aprender a tolerar a los que hacemos investigación científica libres de la carga de tener que sostener a algo tan estúpidamente pesado como un ser omnipotente que nos sugiere indirectamente que está bien y que está mal, pero al mismo tiempo es incapaz de ponerse de acuerdo en si debe amarnos o matar a todos los filisteos y a aquellos que no le rindan pleitesía.

Por qué me atrevo a decirle esto? Pues porque esa entidad que algunos llaman dios: NO EXISTE.

Y en vista que no he sido fulminado por un rayo que surge de la nada, ni el mundo se incineró al detenerse para sacudir a los pecadores e impíos, puedo decir que mi hipótesis ha quedado demostrada.

Lic. Pablo Eduardo Scurzi


sábado, 1 de mayo de 2010

Aspectos Evolutivos del Desarrollo Motriz

Después del nacimiento, la motricidad arcaica o neomotricidad, va a constituir la base sobre la que se edificarán los esquemas motores más adaptados a las condiciones externas que enfrentará el neonato.

Existen toda una gama de ajustes neuromotores automáticos e inconcientes que tienen su origen en las estructuras de la motricidad arcaica.

Los centros involucrados en esto son: la médula, el bulbo, el cerebelo y los diversos grupos de nudos grises subcorticales, quienes serán los primeros en mielinizarse.

Estos centros arcaicos presiden las reacciones sensomotrices determinadas por las condiciones particulares del medio donde el niño crece y serán los responsables del aprendizaje de acciones como sentarse, caminar o nadar si las condiciones lo conducen lentamente a ello.

El comportamiento arcaico será el primero en intervenir en la evolución motora del niño.

Esta neomotricidad se basa en la actividad de los centros corticales y más especialmente en la actividad de las zonas piramidales. Ella permitirá vincular el comportamiento motor a las motivaciones sociales. Las primeras manifestaciones serán la prehensión, la manipulación de objetos y la exploración del medio circundante. En el niño estas habilidades se desarrollan progresivamente durante los cinco o seis primeros años, pero alcanzan su más alto grado de desarrollo recién en el adulto.

La riqueza de los estímulos primarios condicionaran la puesta en marcha correlativa de las facultades motrices.

Estos primeros años de desarrollo son la edad de oro de la ADAPTABILIDAD, no de la destreza motriz.

Cuando los niños transcurren esta etapa NO están en condiciones de controlar sus movimientos, debido a que su sistema de regulación cortical (sus vías motrices) están en pleno desarrollo. Por ende no pueden realizar ningún aprendizaje técnico sustentable.

Estas son las razones que nos llevan a asegurar que carece de sentido enseñar Karate Do a menores de 6 o 7 años. Karate o cualquier otra actividad fuertemente determinada por la técnica.

Si una escuela de Karate acepta niños en estas edades, deberá tener especial cuidado en planificar específicamente para ellos de modo de lograr un planteo pedagógico adecuado, dirigido exclusivamente al ajuste de la motricidad arcaica.

Cualquier otro esfuerzo será en vano y pronto el menor se aburrirá o decepcionará por no poder lograr lo que se le pide. El mal mayor será sin lugar a dudas, que el docente perderá la oportunidad de estimular en el niño la etapa de la adaptabilidad en el momento de máximo desarrollo.

Ahora bien, no especializar, es decir no insistir sobre la técnica, no significa que no se deba comenzar con la actividad física temprana.

En los primeros años del desarrollo, se cuidará de primar el ESTÍMULO por sobre el ENTRENAMIENTO.

Sabemos que desde el nacimiento hasta los 2 años la inmadurez del sistema neuromotor no permite el uso de movimientos voluntarios. Los contactos se establecen a nivel preconciente y en este plano también se da la percepción, pero una percepción subcortical (no como en los adultos cuya percepción racional es de neto carácter cortical). Los estímulos deberán ser prioritariamente sensoriales.

Entre los 2 y los 4 años dentro de los aspectos evolutivos de la conducta motora, vemos la aparición cronológica de algunas formas básicas de movimiento como reptar, caminar y trepar. Entendemos la necesidad de estimular en esta etapa dichos aspectos.

Para los 6 años se han agregado habilidades como ascender, lanzar, recibir y algunas formas combinadas de movimiento. Toda modificación permanente de la conducta motora nacerá del correcto balance de estímulos vinculados a estas formas básicas de movimiento.

Como ya dijimos entonces, la riqueza de las situaciones motrices dirigidas que enfrente el niño en este período, condicionarán sus facultades motrices e intelectuales futuras.

Definimos una curva polinómica de tercer grado que representa los niveles de estímulo/entrenamiento en función de la edad:

Donde x representa la edad en años e y el nivel de Estímulo/Entrenamiento, siendo el valor cero (0) correspondiente a estímulo absoluto y uno (1) el que se aplica para entrenamiento absoluto.







Asumimos que poco sentido tiene hablar de entrenamiento absoluto, ya que en cualquier caso siempre existirá un factor lúdico en la actividad que lo vinculará al estímulo.

Más allá de los 7 ½ años de edad, la curva indica que la razón estímulo/entrenamiento corresponde al 50%, mientras que los niveles máximos de entrenamiento (> al 90% respecto al estímulo) pueden darse entre los 19 y los 41 años. Luego el estímulo vuelve a ocupar valores significativos para luego estabilizarse a partir de los 60 años a niveles similares a los de los niños de 10 años.

Esta curva no se refiere a la carga del entrenamiento, sino a la preponderancia del aprendizaje técnico por sobre el estímulo lúdico, la enseñanza de formas básicas de movimiento o en el caso de Karate Do, de la práctica de Kata, que no es otra cosa que nuestras formas básicas de movimiento agrupadas en compendios.

Por último y para facilitar la lectura de la curva, ésta no señala que un hombre de 70 años deba practicar los mismos kata que cuando tenía 9, sino que la importancia relativa que debe darle al trabajo de Kata, por dar un ejemplo, por sobre el entrenamiento físico se asemeja al cociente estímulo/entrenamiento de un niño a los 8 o 9 años. Los trabajos absolutos en sí, evidentemente serán distintos y deben planificarse específicamente según la edad.

La regresión analítica de la curva se obtuvo del estudio de 80 casos de edades comprendidas entre los 6 y los 60 años donde se analizó la mejor adaptabilidad al entrenamiento del Karate Do. Creemos puede aplicarse a otras actividades físicas.

Entre los 6 y 8 años podemos comenzar a dirigir los estímulos a una familia de movimientos en particular, es decir se dará comienzo al aprendizaje técnico, entendido como un conjunto de procedimientos dirigidos al logro de un objetivo.

A partir de los 8 hasta los 10 el trabajo cualitativo comienza a tener cierta injerencia (>50%), sin dejar de lado el cuantitativo, es decir esfuerzos de duración moderada y baja intensidad con los primeros esquemas de esfuerzos intensos pero breves. En esta etapa la preparación orgánica (desarrollo de las funciones del sistema cardiovascular/respiratorio), debe prevalecer por sobre la preparación muscular, pero ya es recomendable ampliar la variedad de juegos de modo de incluir los principios rectores de nuestra disciplina.

Es en este período que puede comenzarse con la noción de Kumite a través del trabajo guiado en parejas de ENBU.

A partir de los 10 años el niño traspasa el 60% de la curva y se verifica que tanto el estímulo como el entrenamiento cumplen funciones específicas. Este es el estadio donde se asimilan mejor las sensaciones motrices y por lo tanto los gestos técnicos.

A partir de los 14 o 15 años la razón entrenamiento/estímulo alcanza y supera el 75% y será el mejor momento para el perfeccionamiento técnico y competitivo.

Todo este proceso de aprendizaje debe vincularse estrechamente a los cinco principios fundamentales de la enseñanza:

Predisposición: el organismo se dispone a actuar si le resulta agradable hacerlo

Efecto: el sujeto tiende a reproducir las experiencias agradables.

Ejercicio: es necesario consolidar lo aprendido.

Novedad: en igualdad de condiciones lo último que fue aprendido será recordado mejor.

Vivencia: el docente debe brindar vivencias basadas en la propia realidad de aquello que se quiere enseñar.

El cuidado que se ponga en la planificación acotada a los aspectos evolutivos del desarrollo motor temprano, favorecerá la eficiencia del entrenamiento entendido como un sistema y a la eficacia de los logros pedagógicos como peldaño imprescindible a un mejor Karate Do en individuos plenos, mejor adaptados y consecuentes con su arte.

Lic. Pablo Eduardo Scurzi

viernes, 30 de abril de 2010

La Fatiga Muscular

En los sucesivos blogs, haremos entrega de algunos conceptos que conviene tener en claro a la hora de entrenar. Principalmente estarán dirigido a la comunidad del Karate Do, sin embargo muchos de nuestros consejos y definiciones podrán aplicarse al mundo del deporte en general.

La FATIGA se define fisiológicamente como la incapacidad de realizar o mantener la producción de un trabajo.

Durante el entrenamiento o la acción deportiva, la fatiga es uno de los factores limitantes en el rendimiento de los atletas. Sin embargo el concepto FATIGA puede ser definido abarcando un campo más amplio si la consideramos como: la imposibilidad de generar una fuerza muscular determinada, ya sea que este requerimiento este precedido o no por un ejercicio.

En todo caso, es una situación de alarma del organismo, que busca prevenir que los esfuerzos superen los límites circunstanciales del deportista, para evitar así deterioros orgánicos irreversibles. Por este motivo ocurre la disminución reversible y transitoria de la capacidad de rendimiento.

No obstante existen casos donde se pueden presentar aspectos vinculados a algún estado patológico.

Mientras que la fatiga aguda (característica del entrenamiento o del esfuerzo físico continuado), sera un sistema de protección orgánico ante el daño ocasionado por la propia contracción muscular y por los cambios metabólicos, la fatiga subaguda y crónica serán una consecuencia sistémica y patolgica del deterioro orgánico global.

Indudablemente la fatiga puede comprender desde un agotamiento general del organismo y la mente, hasta la pérdida de ánimo y motivación para mantener o reiniciar el esfuerzo.

Resumiendo, la Fatiga tiene entonces dos funciones:
  1. PROTECTORA: Previniendo un deterioro orgánico irreversible.
  2. EFECTIVA: Disminuyendo el rendimiento en cualquiera de sus aspectos, afectando la aplicación de fuerza, disminuyendo su intensidad, generando faltas de coordinación, fallas en la precisión o en la percepción, etc.
CLASIFICACION
Encontramos distintos modos de clasificar la Fatiga, ya sea por el tiempo de aplicación de
las cargas o en función del lugar de aparición:
Fatiga Aguda: Se produce durante los entrenamientos cotidianos o las competencias.
Produce un decaimiento temporal de las prestaciones y se recupera en algunas horas o en unos pocos días.
Fatiga Subaguda: Aparece después de la aplicación de cargas intensas y acumulativas.
Correctamente administrada provoca adaptaciones importantes en los deportistas, e inclusive favorece el retraso de la Fatiga Aguda. Sin una correcta observación conduce al deterioro
orgánico.
Fatiga Central: La Fatiga Central aparece debido a un fallo en la actividad neuronal como consecuencia de diferentes factores ya sean metabólicos, psicológicos, etc., que impiden la correcta acción o actividad muscular, ocasionando una menor producción de fuerza.
Este fallo en la actividad central se produce cuando la causa está por encima de la placa motora afectando a una o varias de las estructuras nerviosas involucradas en la producción, mantenimiento o control de la contracción muscular.
Fatiga por Sobreentrenamiento: Este tipo de Fatiga acarrea un deterioro de la salud y
produce diversos efectos que van desde la apatía por el entrenamiento y el abandono de
la actividad, a la lesión severa.

Lic. Pablo Eduardo Scurzi
Licenciado en Educación Física aplicada a los Deportes de Combate
Profesor en Educación Física y Deportes
Técnico Universitario en Artes de Combate

SAMURAI



No se sabe con certeza el verdadero origen de la palabra samurai, pero la mayora de los historiadores concuerdan en que podría tratarse de una variación del verbo saburau que significa servir en japonés antiguo , por lo que samurai sería: aquel que sirve.
El término aparece por primera vez en el siglo VIII, aplicado de esta forma.
Recién en el siglo X se empieza a dar a la palabra un significado marcial, reafirmándose a fines del siglo XII, después de finalizadas las guerras Gempei.
El término se uso para denominar a la élite militar que terminó gobernando Japón durante centurias bajo el liderazgo de los shogunes, quienes en su momento se hicieron cargo de la situación política del país, eclipsando la figura del Emperador.
El período Sengoku (1467-1568) fue de gran inestabilidad debido a las continuas luchas por el poder de los distintos clanes y se lo conoce como período de los estados en guerra. Fue también el apogeo de la casta samurai.
Sin embargo es en el siglo XVII cuando un poderoso terrateniente samurai instituye las bases del shogunato. Su nombre fue: Tokugawa Ieyasu.
Éste a pesar de haber sido un formidable guerrero, degrada al samurai reduciendo sus privilegios y su estatus social. Esto, sumado a la paz relativa característica de esta era, genera la paulatina dispensabilidad del hombre de armas y para cuando se produce la Restauración Meiji en el siglo XIX, (donde el Emperador de Japón recupera su poder poltico y militar), la figura del samurai pierde entidad.

BUSHIDO
Los términos bushi y samurai han sido utilizados como sinónimos, pero en realidad la palabra bushi significa guerrero o caballero independientemente de su posición o jerarqua, mientras que la palabra samurai se refiere a los miembros de una élite militar.
En la tradición japonesa el bushido es un término traducido como "camino del guerrero", o más literalmente como los "modos militares del caballero", es decir las maneras que los nobles contendientes debían observar en su vida cotidiana tanto como en su vocación.
En conclusión bushido es un código de principios morales que se requería que cumplieran los guerreros y en el que éstos eran instruídos.
No era un código oficialmente escrito, consista en algunas pocas máximas transmitidas oralmente o a través de la pluma de algún reconocido guerrero o célebre sabio, al que muchos samurai (o bushi) entregaban sus vidas, y este codex básicamente exigía lealtad y honor hasta la muerte.
Si un samurai fallaba en mantener su honor, podía recobrarlo practicando el seppuku.
Se dice que el bushido era inculcado a los japoneses de la clase dirigente desde muy pequeños, incluso antes de abandonar el seno materno. Algunos personajes importantes en la creación y desarrollo del bushido fueron:
  • Miyamoto Musashi
  • Yamamoto Tsunetomo
  • Yamaga Soko
  • Kato Kiyomasa
  • Torii Mototada
EL CÓDIGO
Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido. Estos principios están basados en la
filosofa de Lao Tse y en ellos se funda el primer emperador para la unificación china. Inclusive existe en china un lugar donde estas siete palabras están sostenidas en una serie de arcos consecutivos de tamaño considerable, bajo los cuales se pasa andando y que tienen su correspondiente leyenda:

1. YU Coraje - Valor Heroico.
El valiente no sigue los pasos de la estupidez. Un samurai lleva implcito el coraje; es coraje. Vive la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego, es inteligente y fuerte. El samurai desarrolla el coraje y hace que su cuerpo lo sea, ejerciendo el control sobre sí mismo y reemplazando el miedo por el respeto y la precaución.



2. REI - Cortesía
Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Un samurai es cortés con sus enemigos y no necesita demostrar su fuerza. Es por ello que un samurai recibe mas respeto por su manera de tratar a los demás que por su destreza en el campo del batalla. Es en las situaciones límites, en las que el samurai invoca y manifiesta la fuerza interior.



3. JIN - Compasión
Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que emplea en beneficio de todos. Aunque su lealtad sea al señor (Daimyo), debe ser compasivo ayudando a sus compañeros en cualquier circunstancia.





4. GI - Justicia
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto . El samurai no tiene ley, hace de su propia protección su ley. El Samurai hace de la justicia su milagro. Es honrado en su trato con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la suya propia. Para un samurai no existen las tonalidades de grises en lo que a justicia y honradez refiere. El samurai solo tiene un juez para juzgar sus actos y es él mismo. Las decisiones que se
toman y cómo son ejecutadas, son el reflejo de quien es él.


5. MEIYO - Honor
La muerte no es eterna; el deshonor, sí. El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición, sino el fin natural de toda vida. El samurai no tiene ni vida ni muerte. Hace eterna la vida y la muerte.





6. CHUGO - Lealtad
En el código la lealtad es primaria. Un samurai es leal a su señor y a todos aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, siempre responde con su vida.






7. MAKOTO - Sinceridad Verdad
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya. Decir y Hacer es la misma cosa. Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada lo detendrá en la ejecución de lo dicho. No da su palabra. No promete. El simple hecho de hablar pone en movimiento el acto de hacer.






Dra. Ada Gallardo
La doctora Ada Gallardo es anestesista del Sevicio de Anesteseología del Hospital San Martín.
Comenzó sus práctica de Karate Do en 1994 con Osensei Juan Carlos Rodriguez .
Se suma al Kirishinkan Dojo de sensei Scurzi en 2006.
Incansable colaboradora en todas las actividades del Dojo, Ada es otro ejemplo de conducta y pasión por el Karate Do.